A estas alturas de la vida, no quiero decir que me considere mayor pero........ el derroche de la juventud hace ya tiempo que paso, aún siento ese empuje de vitalidad que unos años atras me llevo a vivir mi vida como si fuese la unica de que dispongo, unas veces con mejor fortuna y otras, las que menos, con peor resultado.
El devenir de los años me ha dado mesura, equilibrio, tranquilidad e incluso a veces paciencia y la sabiduria necesaria para entender que un monton de virtudes esperan ser descubiertas en detrimento de mis defectos, que todavia se me antojan demasiados.
Por todo eso y un monton de cosas mas que la vida tiene de buena, intentare seguir manteniendo mi espiritu intacto, joven y libre, con la unica finalidad de preservar esa vitalidad que me permita " vivir para ver y ver para creer "
Bienvenidos
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jueves, 22 de enero de 2015

LAS ULTIMAS FERRATAS DEL 14

   
     El penúltimo día del año fue el que elegimos para hacer un par de ferratas en Soria. Para una de ellas, "El Camino del Infierno" no habría otra oportunidad hasta Julio pues el ultimo día del año se cierra por nidificacion. Fue imprescindible un buen madrugon, el viaje hasta la ferrata era largo y la prevision de heladas no permitia alegrías con el coche. Las cinco de la mañana es una buena hora para ver como se prepara un buen amanecer.
 
El cartel indicador, ya no hay perdida.
        La aproximacion es un bonito paseo por una ladera al Sol que se agradece bastante, un poco de sudor no esta mal para eliminar esos excesos navideños, claro esta, el que los haya cometido. Al llegar al comienzo nos tomamos un respiro y nos preparamos, comprobamos el material y nos metemos en el lío.
 
Los aguerridos ferratistas desafiando al frío.    
         Era nuestro principal motivo para este viaje ferratero y tiene unas cuantas cosas por las que merece la pena hacerla, pero al final esta vía nos dejo un poco fríos. Esta claro que no es la típica ferrata que todos nos imaginamos, se desarrolla completamente en travesía, la recomendación es realizarla solo con agarres naturales, de hecho no tiene peldaños, pero ni el equipamiento ni los materiales son los adecuados para una ferrata y mucho menos para escalar en libre. A pesar de estos detalles sorprende el recorrido y se agradece el rapel, aunque la tirolina es prescindible.

En la increíble vira por donde discurre la ferrata.

Llegando a la cabecera del rapel.   
        Para terminar un paseo por la llana cumbre de Peña Lara y un destrepe por unas escaleras talladas en la roca que nos dejan en el mismo sendero de subida, también opcionalmente se puede bajar en un rapel hasta el pie de las paredes.

El rapel da acceso a la ampliación de la ferrata, la bajada a los infiernos.
         Al llegar al coche un poco de caldo y de café caliente para entonar el cuerpo, nos quitamos el material ( a punto estuvimos de no hacerlo ) montamos en el coche y nos fuimos a por la siguiente ferrata, "La Pasarela de Espeja"
 
Sigue haciendo frío pero continuamos con los planes.
           El segundo plato del día resulto ser el plato fuerte por un montón de motivos, el principal de ellos fue la sorpresa. Un corto pero increíble recorrido con gran variedad de pasos.
     
La atlética travesía de entrada.  
        El recorrido se desarrolla casi totalmente en el interior de un barranco, por lo que la mayoría de los pasos son en travesía, pequeños puentes permiten pasar de una pared a otra, casi todas las dificultades se concentran en unas pequeñas panzas muy atléticas donde hay que emplearse a fondo, los peldaños ni sobran ni escasean, simplemente son los justos y nos hará pensar siempre en el siguiente movimiento.
   
Primera sorpresa.........llegare o no llegare?

Pensando los pasos para llegar al siguiente agarre.
        Es la segunda ferrata del día y eso se va notando en los brazos, así que nos lo tomamos con un poco de calma y aprovechamos para disfrutar cada sorpresa que los equipadores ponen ante nosotros.

Sorpresa para cambiar de pared.
   
Tirando de brazo para salir de un desplome.  
       La opinión fue unánime, merece la pena el viaje aunque solo sea para hacer esta ferrata y echarse unas risas con los amigos, por que además de durilla es muy simpática y super estética. No defrauda a pesar de lo corta que es.

       Ahora queda el retorno pero con una parada para hidratarnos y charlar sobre las emociones del día es un puro tramite.

       Ya estamos en el nuevo año y de momento parece que pinta bien, esperemos seguir en la brecha haciendo incluso mas actividades que este año que despedimos.
 
   


martes, 16 de septiembre de 2014

FERRATA EL MILAR


          Estos cántabros no paran, desde que descubrieron el filón de las ferratas inauguran una tras otra, pero nosotros tampoco las dejamos pasar y en cuanto nos enteramos allí estamos. En este caso habría que advertir que se trata de una ferrata mini, ya que es tan corta que la terminas en un plis, una pena ya que el muro por donde transcurre es verdaderamente guapo y compacto, a su favor la variedad de pasos que tiene para lo corta que es. 

Rose en los primeros pasos.
         Pues el caso es que la hicimos " de la que vas ", volvíamos de una excursión por Picos y como teníamos aun algo de tiempo libre antes de volver a casa nos decidimos a hacerla, fue con Rose, su segunda ferrata, la primera había sido tres días antes. Cuando llegamos al coche se me ocurrió que podía ser una ferrata perfecta para iniciar a algún incauto-a.

Así de buena es la travesía.
         Dos días después, sentados en una terraza frente a unos vermuts preparados, estaba contándole a Txelo las excelencias de esta ferrata y que seria ideal para que probase. No creo que por su cabeza hubiera pasado nunca la descabellada idea de subirse por una pared. Pero, no se si por mi insistencia o por los efectos del alcohol, acepto, se vino arriba y pusimos fecha, tres días mas tarde estábamos en la Hermida poniéndonos el arnés, el casco y ajustando los disipadores. Un marianito en el bar, por aquello de animar el espíritu y para arriba.

Sus primeros pasos en una ferrata.

Esta ya tiene una buena colección de ellas.
          La ferrata comienza por un diedro, que empezaremos a ascender por el centro para luego pasarnos a su lado izquierdo, una vez llegados a un pequeño techo que nos cierra el paso comenzamos una gran travesía sobre el río, quince metros mas abajo.

Buen estilo ferratista y en lo demás también.
       La travesía, que no es muy difícil, si que exige atención y algún pequeño esfuerzo ya que en algún momento avanza por terreno semidesplomado. También tiene algunos pasos en los que cogiéndose a la roca el ambiente que se genera es bastante alpino y muy visual, ya que el río transcurre bajo nuestros pies dando un toque diferente a esta ferrata.

El diedro de salida y su ambiente.
        Abandonamos la travesía por un marcado diedro, fácil por los escalones rocosos pero muy aéreo. La arista final, sencilla y con buenas vistas del pueblo nos exige algo de atención pues aquí la roca no es de muy buena calidad.

La arista final sin complicaciones.
        Una vez en la escueta cumbre de esta aguja solo resta un descenso hacia el río por una canal evidente que nos deja en el inicio de una bonita tirolina que como punto final cruza sobre el cauce del río, gran final para dejar un buen sabor de boca. Ya en la carretera caminamos hasta el pueblo, pasamos por delante de los bares y nos resisitimos a la tentacion, mas por el hambre que por las ganas de una cerveza fresca.

Los graciosos de turno, haciendo el indio.
            El vídeo que enlazo esta editado con las tomas realizadas durante las dos veces que hice la ferrata, primero con Rose y cinco días después con Carlos, Txelo y Susana.
          A divertirse sin pestañear y hasta el final.

       

     No hay nada mas de que hablar, tu vas al monte, yo voy al mar...........e, e, e, eso es todo amigos.


martes, 9 de septiembre de 2014

FERRATA DE LA CONCHA

 
Muros con buen ambiente.
      Ya hace dos meses que realizamos esta actividad pero, debido al ajetreo veraniego, no había encontrado el momento para esta actualizacion, después una cosa lleva a la otra y tengo pendiente por actualizar unas cuantas actividades.
       Esta ferrata es la penúltima inaugurada en Cantabria, hace un mes y medio se inauguro la séptima, se encuentra en la localidad de San Roque de Río Miera y hasta allí nos fuimos tras hacernos con la polea para cable necesaria para realizar sus tirolinas.
     
Puente de entrada y tirolina de salida.
       El recorrido le busca las vueltas a un farallón rocoso cercano a la carretera, por lo que la aproximacion es nula, así como el regreso. Comienza con un puente bastante divertido debido al movimiento para seguir por un resalte que nos deja delante de un corto puente de dos cables, uno para pies y otro para manos, que además hace las veces de linea de vida, la particularidad de este paso radica en el tipo de progresión, que es lateral y con la peculiaridad que el cable de manos se va separando del de pies tanto hacia afuera como hacia arriba colocándonos en una extraña posición.

Los cables cada vez mas separados.
           A continuación una larga travesía con varios sube y baja nos acerca a un grandioso techo por debajo del que pasaremos atravesando otro puente de igual concepción que el anterior pero mas largo y aéreo, después una sucesión de resaltes nos acerca a una travesía, herbosa esta, que nos enfila a la primera de las tirolinas.
       
La travesía que lleva al techo.
         
Juli en su salsa.
      Preparado el material necesario para deslizarnos con seguridad vamos pasando uno tras otro al otro lado donde habrá que echar las cuerdas para descender en rapel hasta el inicio de la segunda tirolina, mas larga y que pasa por encima del río para devolvernos al inicio del puente de entrada. Hace calor y la lógica hace que acabemos con nuestros huesos en el bar para refrescarnos.
                 
Alex pasándoselo en grande.   
      Aquí esta el vídeo sobre la actividad donde se puede ver la variedad de pasajes que tiene esta ferrata y lo bien que nos lo pasamos, espero que lo disfruten y se rían.

           

lunes, 23 de septiembre de 2013

VIA FERRATA DE SOCUEVA.


Edu empezando el segundo muro.
        
          Cuando me entere que la vía ferrata de Socueva ya estaba inaugurada hice un par de llamadas y nos pusimos en marcha. La espera se nos había hecho larga, ya que la fama que tenia, incluso sin acabar, la precedía y teníamos ganas de probarla.      Después de realizar el resto de ferratas cántabras en varias ocasiones queríamos ponernos a prueba en la que es la ferrata con mas grado de Cantabria. No es muy larga, pero sus muros son lo bastante verticales y mantenidos como para no poder soltar nuestras manos de los peldaños, estos no son abundantes precisamente y se hace necesario aprovechar los agarres y apoyos sobre roca para llegar al siguiente. 
     
Tirando de brazos, ainsss que no me sube el pie.
           Sin ser de una dificultad extrema tampoco es para ir a la ligera, es necesaria una buena forma física, experiencia previa en este tipo de itinerarios, una buena técnica de ejecución y progresión y lo que para mi es la mejor baza, la tranquilidad. Con la mente tranquila sopesaremos las dificultades reales, nuestras capacidades y nos permitira estar en todo momento pendientes de lo que tenemos que estar, realizar cada movimiento con la imprescindible dosis de seguridad para disfrutar de una buena mañana. Por lo tanto no es un itinerario apto para todos los publicos.
El segundo muro es el mas vertical.
         La ferrata comienza con un muro casi vertical y con algún aleje entre peldaños pero sin mas complicacion que fijarse en lo que uno esta haciendo. Una travesía a la izquierda sobre terreno herboso nos lleva al pie del segundo muro, el que mas atención nos va a exigir.

Aitor saliendo del pequeño desplome.
        Tras unos metros verticales debemos bordear un techo que nos corta el paso, por la derecha de este y con un poco de desplome nos situamos con los pies a la altura de la arista del techo, lo que da una sensacion bastante aérea, este es el tramo mas delicado pues en el debemos hacer cuatro cambios de disipadores en una zona desplomada colgando de un solo brazo, es el momento de prestar la máxima atención a lo que hacemos. En travesía hacia la izquierda retomamos nuevamente la placa vertical donde los alejes entre peldaños son aun mayores y mas frecuentes y donde tendremos que usar nuestras manos y pies sobre la roca. El final del muro pierde verticalidad y deriva a la izquierda para dar acceso a una gran rampa herbosa que atravesamos andando pero asegurados al cable.

Pequeños y alejados peldaños.
          Otra vira herbosa, en la que ya tenemos que usar las manos, nos acerca al tercer muro, muy vertical, pero no tanto como su vecino de abajo, también hace falta pegarse alguna buena estirada para llegar al siguiente peldaño e incluso en algún paso echaremos mano a la roca. Pero ese punto menos de verticalidad de este muro hace que avancemos mucho mas cómodos.

Su tentando a la roca en el tercer muro.
 
Otra buena estirada de Susa.
      Tras el tercer muro, una sucesión de terrazas herbosas y pequeños escalones rocosos nos dejan directamente en el camino de vuelta que, sin perdida alguna, nos lleva al coche.

Gus disfrutando del tercer muro.
        Otra actividad divertida y que a todos ( a unos, mas que a otros ) nos aporto unas buenas dosis de sufrimiento y disfrute. Como siempre lo mas entretenido comentar la jugada con los amigos delante de unas cervezas.
       

viernes, 5 de julio de 2013

LOS LLANOS


La Primavera y el Verano juntos.
        Parece que finalmente el verano se va a quedar entre nosotros, eso anima a salir al monte y a disfrutar de la naturaleza y de los amigos. Los prados están llenos de flores y las montañas preciosas, con parte de la nieve tardía de esta primavera zangana.
       Con tan buena prevision meteorológica no nos queda otra que salir de casa, así que retomamos el plan de hacer la ferrata de los Llanos en Camaleño que llevaba tiempo resistiendose, comentamos el tema y empieza a apuntarse gente, al final subiremos nueve personas.

Impresionantes vistas del Oriental.
        La vía se encuentra en un farallón rocoso bastante llamativo al lado de la carretera y encima mismo del pueblo de los Llanos, por lo que es muy accesible que no quiere decir esto que sea fácil ya que a pesar de no ser muy alta es bastante vertical y da mucha sensacion de altura.

El muro de acceso al puente.
      Organizamos el orden de ascenso y comenzamos poco a poco a ganar altura por placas verticales y repisas herbosas hasta acceder a la parte final, que es donde se concentran las mayores, mas que dificultades, emociones, ya que después de un muro muy compacto y vertical viene un puente de cables, que por debajo de un gran techo, da acceso a un espolón con un gran ambiente aéreo que nos deposita en una gran placa que se supera sin mas dificultades que el vacío que se abre bajo nuestros pies.

En el puente bajo el gran techo.
        Al llegar a la cumbre hay un pequeño mirador con vistas al macizo oriental de los Picos de Europa desde donde podemos contemplar la inmensa mayoría de sus cumbres, al menos las que vierten sus aguas al valle de Liebana, desde los Picos de Cámara hasta la cumbre del Samelar, pasando por cumbres emblemáticas para la escalada como el Jisu, con su impresionante espolón Sur, o la mas alta del macizo, de la cual guardo recuerdos muy especiales por motivos muy diferentes, la Morra de Lechugales, también nos muestran su belleza el Cortes, la Silla del Caballu Cimeru, la Rasa de la Inagotable, la Junciana y el Sagrado Corazón, que con lo ateu que soy, ya podien cambiai el nombre. En fin un grandioso espectáculo de la madre naturaleza, gratis, hay queda eso.

Avanzando sobre el espolón.




miércoles, 3 de julio de 2013

LA HERMIDA NIGHT

Dos amigos, sin mas.
        Después de subir por la ferrata de la Hermida unas cuantas veces se me coló una idea en la cabeza, al mas puro estilo de lo que años atrás llamáramos " ir a hacer Lunas ", hacer la ferrata de noche. El plan es sencillo, solo hay que añadir un frontal al material habitual y ponerse manos a la obra. Al principio un montón de gente estaba dispuesta a venir conmigo, pero por un motivo o por otro me fui quedando solo, no parecía tarea fácil encontrar a alguien con las ganas suficientes de querer pasarlo bien colgándose en plena oscuridad del entramado de cables que componen una vía ferrata. Al final el único colgado que se dejo engañar fue el " amigo Kiko de Arangas " que probablemente este tan chifladin como yo. Sobre las doce de la noche y con parte de la cena sin llegar al estomago salimos a buen ritmo hacia arriba, el haz de luz de nuestros frontales hace muy pequeño el mundo que ahora nos importa, limitandolo a unos pocos metros, dentro de la luz nos limitamos a progresar por los escalones y a realizar metódica y rutinariamente el cambio de mosquetones en los diferentes tramos de la linea de seguridad. Así fuimos superando los distintos resaltes hasta llegar a los puentes que cruzamos sin mayor dificultad, eso si con una sensacion un tanto extraña, como no hay referencias cercanas desaparece la sensacion de altura y de vacío pero aparece una mezcla de ingravidez y soledad totalmente relajante. Sin mas contratiempos comenzamos el descenso en medio del bosque, charlando tranquilamente y entre risas nos contamos y compartimos penas y desdichas pero también alegrías y proyectos que rondan nuestras cabezas, como siempre, no acabamos la actividad que nos ocupa y ya estamos buscando nuevas fechas para liarla otra vez.

El puente a la oscuridad.

         
        Buenas noches y dulces sueños amigos.

viernes, 3 de agosto de 2012

FERRATEANDO

      Aprovechando cuatro días festivos en Bizkaia, nos pegamos una escapada a Pirineos para hacer alguna ferrata nueva y de paso desconectar del p......... trabajo y de la rutina. El Sábado nos acercamos a pasar el día con unos amigos a Murillo de Gallego, pueblo que tiene unas maravillosas vistas de los famosos Mayos de Riglos. Unos baños en la piscina municipal acompañados de unos Mojitos son suficiente para hacer hambre para la cena, después es imprescindible salir a tomar unos tragos al agropub local " El Embudo" ambiente distendido y alternativo donde los haya.

El palomo en la canal.........
     Nos levantamos sin madrugar y después de desayunar fuimos a por nuestro primer objetivo, la vía ferrata de la Canal del Palomo. Se encuentra en los alrededores del pantano de Vadiello y muy cercana a Huesca, asciende como su nombre indica por una canal, profunda y marcada entre impresionantes muros rocosos. El principio de su historia comienza en los años cincuenta, siendo así uno de los primeros recorridos de este tipo en España, cuando un grupo de jóvenes oscenses se descolgaron a lo largo de esta canal clavando grandes clavijas de hierro donde asirse, ahora las usamos para el ascenso convenientemente asegurados por una buena linea de vida.

En los tubos erosionados por el agua.
     Muy buen ambiente y paisaje espectacular, nada habitual para una vía ferrata al no desarrollarse a través de una pared si no a lo largo de un barranco bien marcado por la erosión y el paso del agua a lo largo de los años.
    En las proximidades de Benasque se encuentran nuestros dos proximos objetivos, así que dormimos en este conocido pueblo pirenaico a la sombra del Aneto, bullicioso y cargado de esencia de montaña.

Ferrateo en estado puro.
     Por la mañana y después de reponer fuerzas a base de un buen desayuno de buffet, sin pasarse que luego me sienta mal, nos dirigimos a la ferrata de Castellaso que se encuentra en una antigua cantera en el pueblo de Sesue. Corta y sencilla pero con unos muros finales que no defraudan y a los que se llega tras superar unos pequeños pero llamativos desplomes. Un cómodo descenso nos devuelve al coche donde nos desprendemos del arnés, el casco y demás artilugios incómodos, un cambio de camiseta y a por la próxima, la Foradada del Toscar.
Travesía a la sombra.
   A esas horas del día el calor era insoportable y la aproximacion, aunque de solo veinte minutos, hizo correr ríos de sudor por nuestros cuerpos. La vía recorre una sucesión de agujas que forman una estrecha y caótica crestería, así tras comenzar el primer muro al Sol, pasamos a un tubo vertical a la sombra y de este a una arista donde corría una leve brisa que fue suficiente para permitirnos regular la temperatura.

Travesía al Sol.
    Lo caótico de las formaciones rocosas aportan a esta ferrata una gran variedad de pasajes y de diferentes sistemas para su superación, travesias, puentes de cable y tibetanos, destrepes, etc.
Cuidadin que voyyyyyyyyyy
      El final se nos hizo un poco largo, por el excesivo calor y por lo largo de su parte final, demasiado sencilla para aportar algo a una ferrata realmente increíble, una de las mejores, completa y variada.
      Tras este largo día fuimos a dormir a Broto, montamos nuestro pequeño campamento itinerante, nos dimos una ducha y cenamos un buen plato de pasta con tomate casero, pero casero de verdad, de nuestra huerta. Tras unos chupitos caímos rendidos en busca del sueño reparador y la mañana nos despertó con unas revoltosas ardillas correteando entre las ramas de las hayas.

De escalera a escalera y tiro por que me toca.

 A las afueras del pueblo esta la cascada del Sorrosal y por su pared izquierda transcurre una vía ferrata peculiar por su recorrido, supera un muro inicial por una sucesión de escaleras en lugar de los típicos escalones que dan un punto mas aéreo a la estructura, para luego adentrarse en un túnel por donde corre el agua de una acequia destinada al regadío y finalmente salir al cauce del barranco del Sorrosal al inicio de sus dos rapeles mas espectaculares, se atraviesa el cauce por un puente formado por un tronco y se gana la arista final que nos deposita en unas cómodas travesias y por ellas al descenso a través del bosque
Ese flash, que no veo donde pongo el pie.
     Como nos dijeron unos chicos que nos encontramos en la ferrata de Castellaso y que muy amablemente nos dejaron pasar, este fin de semana, empacho de ferratas. Volvimos contentos a casa, todos los planes salieron a la perfección y las actividades que realizamos fueron sin duda excelentes, todas y cada una de las cuatro vías tiene algo especial y diferente a lo que conocíamos y por ello todas nos dejaron muy buen sabor de boca, tanto como para recomendarlas.
A la salida del túnel, en medio del barranco.

         

martes, 19 de junio de 2012

FERRATA DE LA HERMIDA VERSION 2012

     Aprovechando el encuentro de escaladores Hermida Vertical nos acercamos a hacer la vía ferrata de la Hermida, que ya habíamos realizado el año pasado, pero como le han equipado una variante mas técnica nos animamos a repetirla.


El amigo Kiko de Arangas empezando

Su dándole con ganas.
             
      La variante consiste en dos puentes tibetanos que salen de la cueva que se encuentra a mitad de pared, la ferrata queda así mas corta de recorrido pero gana técnicamente bastante. El primero de los puentes es el mas corto, tiene treinta metros y esta suspendido por encima de las copas de los arboles a unos venticinco metros de altura pero se encuentra a cinco metros de una pared y eso hace que pierda espectacularidad aunque técnicamente sea el mas difícil ya que consta de un cable superior de seguridad, dos para el apoyo de los brazos y, aquí radica la gracia, uno solo para los pies.

Un, dos, tres un pasito pa´lante.............
             El segundo puente es el mas largo, unos cien metros nos separan de la ladera de enfrente. La primera visión es sobrecogedora, se alza imponente sobre una canal de sesenta metros de altura que baja hacia el pueblo, lo que aumenta la sensacion de vacío, al contrario que el anterior este se encuentra separado cincuenta metros de la pared mas cercana haciendo incluso que al estar en el centro te encuentres mas solo. Un buen cable de seguridad nos protege, un par mas hacen de pasamanos y en esta ocasión los pies discurren por unas cómodas tablillas sujetas a dos cables inferiores que dan cierta estabilidad a tan inestable estructura. Increíble pensar en el Tibet y como sus habitantes pasan a diario por puentes similares en su vida cotidiana.

Pero: que faigo yo equi? si soy gaiteru.
         Algunos dudaron al principio, otros temblaron al verlos y todos nos reímos después de superar nuestros miedos y dejarnos llevar por el espíritu de aventura que nos empujo, como si de una mano invisible se tratara, a crecernos ante las dificultades para disfrutar el momento.

Buzoka estirando las alas al Sol y al viento.